Riópar (Albacete), 18 de junio de 2010.- La Obra Social de CCM, dentro de su programa “Encuentros con la Naturaleza para Mayores”, ha realizado una visita con más de cincuenta personas al Parque Natural de Los Calares del Río Mundo, en Albacete. Se trata de uno de los programas de educación medioambiental que la entidad ha puesto en marcha durante esta primavera y que disfrutarán más de 7.000 personas.
Así lo ha explicado durante esta visita la responsable de la Unidad Social y Medio Ambiente de la Obra Social de CCM, Aurora Herrera, quien ha subrayado que el principal objetivo de estos programas es “dar a conocer nuestro patrimonio natural para poder apreciarlo y conservarlo”.
A lo largo de la jornada, los participantes, pertenecientes al Hogar de Mayores de Villacañas (Toledo), siguieron las explicaciones de Federico Ballesta, guía y espeleólogo de Riópar, que les mostró las peculiaridades de la zona, especialmente del Nacimiento del Río Mundo, del que es gran conocedor.
Actualmente, el Río Mundo brota con un caudal de más de 300 litros por segundo, gracias a la abundancia de las lluvias de estos meses, circunstancia que ha permitido observar con mayor espectacularidad, si cabe, una de las estampas más conocidas de la naturaleza de Castilla-La Mancha.
Tal volumen de agua, cayendo desde una altura de 86 metros, da lugar a diversos “chorros” que, en rotunda verticalidad o descendiendo en caricias a la piedra caliza que lo sostiene, crea un espectáculo natural cuya imagen quedará indeleble en la retina del visitante.
Además del gran espectáculo del agua y de las impresionantes formaciones geológicas –dolinas, picos, cuevas, y valles- la gran diversidad vegetal que exhibe el entorno es uno de los aspectos que más llama la atención de esta sierra albaceteña. Arces, robles, encinas, pinos, tejos, avellano…, ascienden abrazados de heléboros, escaramujos (rosales silvestres) y en sus paredes se observan ejemplares de la pequeña planta carnívora y curiosa “grasilla” (pinguicula mundi) especie especialmente protegida de esta zona.
Un vergel que surge, para sorpresa de muchos, reuniendo a más de 1.000 variedades de flora entre la que llama la atención el arce rojo (cuya hoja se reconoce en la bandera de Canadá) y el tejo. De ésta última especie existe en el Parque un ejemplar de más de mil años y con 8 metros de circunferencia.
Terminado el paseo por una de las zonas más accesibles del parque, donde han aprendido los grandes valores de la naturaleza y el respeto al medio ambiente, los excursionistas han visitado el Museo de las Reales Fábricas de Latón y Bronce de Riópar. Edificio testigo de un pasado aún muy presente en Riópar y donde se muestra la historia de las minas y de esta fábrica -originada en el S.XVIII- con maquinaria, materiales y piezas realizadas en latón y bronce.
Además, tras degustar una comida en uno de los restaurantes más auténticos de la zona, han tenido la oportunidad de visionar un vídeo que resume los hallazgos realizados por Federico Ballesta y un equipo de espeleólogos en los siete meses que permaneció explorando la Cueva de los Chorros.
Una jornada que estas personas mayores han valorado como “impresionante e instructiva”, ya que se combina el conocimiento en torno a la naturaleza y también a la cultura del lugar. Una filosofía que también está contenida en el resto de visitas de “Encuentros con la Naturaleza con CCM” a las Lagunas de Ruidera, al Monumento Natural de las Torcas, la Hoz de Beteta o al del Hayedo de Tejera Negra.